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Columna: El imperio contraataca



Lima.- No me sonaba el nombre cuando hoy temprano me dijeron en la radio que me buscaba una jueza. Es muy extraño que esto suceda. Con curiosidad, me acerqué a ella de inmediato. Se llama Lizy Magnolia Béjar Monge. Fue jueza –ya no lo es más– provisional del Cuarto Juzga­do Constitucional de Lima. Nunca la había visto.


La doctora Béjar tuvo la desgracia –no sé de qué otra forma calificar su situación– de ser la jueza que reci­bió la demanda que ocho periodis­tas presentamos contra la concen­tración de medios, ejecutada por el Grupo El Comercio, en octubre del 2013. La jueza, calificó la denuncia (es decir, la admitió a trámite) y no hizo nunca nada más. El doctor Ma­cedo, titular del Juzgado, regresó al cargo y ratificó exactamente lo que había hecho la doctora Béjar.

No apareció más la doctora Béjar en nuestro expediente, pero por el hecho de haber admitido nuestra demanda la exjueza ha sido someti­da por los abogados de El Comercio a un vía crucis. Primero, la queja­ron ante la Ocma. Como perdie­ron, apelaron y simultáneamente la denunciaron penalmente por “usurpación de funciones”. En una primera instancia la fiscalía archivó la denuncia, pero los abogados de El Comercio apelaron. No la van a sol­tar así nomás. El mensaje al sistema judicial está claro.

El caso de la doctora Béjar está en estas dos instancias, administrativa y judicial esperando resolución. Han pasado 15 meses y ella no ha recuperado su posición como jueza manteniéndosele como auxiliar jurisdiccional. Una serie de extra­ñas justificaciones técnicas para dilatar esta persecución –y algunas infidencias que no faltan– le hacen temer lo peor. ¿Puede terminar pre­sa y arruinar su carrera por admitir una demanda a trámite? Es posible.

Hasta el momento había recurri­do, como cualquiera ciudadana, a los mecanismos de defensa que le da la ley. Pero los consejos que ha recibido de algunos colegas leales la han obligado a buscarme y a pedir­me que haga esta situación pública.

Se le preguntó si sabe cuándo el doctor Macedo podrá resolver nuestra acción de amparo. Suspira y mira al suelo. Su mirada es como para esperar lo peor: que no se resuelva nunca o en muchos años. Ambas partes sabemos que este primer round será apelado. Pero hasta ahora no tenemos justicia y la doctora Béjar, tampoco.

3 comentarios:

  1. Cuando no. Los mafiosos y corruptos de el diario mas antiguo pretendiendo hacer de las suyas. Hasta cuando joderan a las personas honestas que quieren el cambio en nuestro país.........No a la corrupción e injusticias.....!!!

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  2. Lamentablemente el Estado está gobernado desde la sombra por los grupos de poder del país; solo la presión popular logrará cambiar la Constitución, implementar una reingeniería en el aparato del Estado, sancione ejemplarmente a quienes usando el cargo "traicione" al país perjudicándolo de cualquier forma.

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  3. la fuerza de todo lo que esta corrupto., entre esas argolla se protegen.

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